- La firma rusa de ciberseguridad Kaspersky Lab cesará gradualmente sus operaciones en Estados Unidos a partir del 20 de julio debido a una prohibición impuesta por el Departamento de Comercio de EE. UU. que cita preocupaciones de seguridad nacional.
- Las nuevas restricciones ponen de relieve la escalada de tensiones entre EE. UU. y Rusia en materia de ciberseguridad, con el gobierno estadounidense citando preocupaciones de seguridad nacional a pesar del liderazgo de Kaspersky en la identificación de amenazas de hackeo gubernamentales y su compromiso con la ciberseguridad global.
NUESTRA OPINIÓN
La prohibición de EE. UU. a las empresas rusas arriesga el sustento de su población, tanto en empleo como en ciberseguridad. Esto podría sofocar la innovación y la cooperación en una industria que prospera con el libre intercambio de ideas y tecnologías. En la era digital, el poder y la política están inextricablemente vinculados, y las víctimas de este conflicto son a menudo los propios principios de apertura y colaboración sobre los que se construyó la industria tecnológica.
–Ashley Wang, reportera de BTW
¿Qué ocurrió?
La firma rusa de ciberseguridadKaspersky Labha anunciado que cesará gradualmente sus operaciones en Estados Unidos a partir del 20 de julio. Esta decisión se produce tras una reciente prohibición impuesta por elDepartamento de Comercio de EE. UU., que prohíbe la venta y prestación de los productos de Kaspersky en Estados Unidos. La medida conllevará la eliminación de todos los puestos de trabajo de la empresa con sede en EE. UU.
Fundada en Moscú en 1997, Kaspersky Lab se ha convertido en un actor destacado en la industria de la ciberseguridad, conocida por su análisis exhaustivo de las operaciones de hackeo de varios gobiernos, incluidos Rusia, Estados Unidos e Israel.
El cierre pone fin a casi dos décadas de presencia de Kaspersky Lab en el mercado estadounidense. El Departamento de Comercio anunció la prohibición en junio, citando preocupaciones de seguridad nacional. Los funcionarios estadounidenses han expresado su temor de que el gobierno ruso pueda aprovechar el software antivirus de Kaspersky para espiar o recopilar datos de ciudadanos estadounidenses. Kaspersky ha negado firmemente estas acusaciones.
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Por qué es importante
Las nuevas restricciones entrarán en pleno vigor el 29 de septiembre, impidiendo las descargas de actualizaciones de software, las reventas y la concesión de licencias de productos Kaspersky. Esta acción sin precedentes sigue a una serie de órdenes ejecutivas destinadas a proteger los datos personales de los estadounidenses de adversarios extranjeros, iniciadas bajo la administración Trump y ampliadas por el presidente Biden.
La expulsión de Kaspersky bajo el pretexto de preocupaciones de seguridad parece más bien un intento apenas disimulado de sofocar la competencia. La empresa ha sido líder en la identificación de amenazas de varios gobiernos, incluido el propio, demostrando su compromiso con la ciberseguridad global. Sin embargo, el gobierno de EE. UU. lo presenta como una amenaza potencial, ignorando sus contribuciones y capacidades. Esta acción sienta un precedente peligroso, en el que los motivos políticos pueden anular los hechos y la experiencia.
Kaspersky Lab expresó su compromiso de seguir invirtiendo en mercados estratégicos y de mantener su servicio a clientes y socios en todo el mundo. El cierre de sus operaciones en Estados Unidos marca un cambio significativo para la empresa y subraya la escalada de tensiones entre EE. UU. y Rusia no solo en el ámbito político, sino también en el de la ciberseguridad.