Resumen

  • En 2008, el tribunal ordenó a eNom restaurar solidhost.com y a Namecheap cooperar; restauración y revelación fueron actos distintos.
  • Las teorías que sobrevivieron inicialmente quedaron luego limitadas por precedentes sobre ACPA y derechos contractuales de terceros.

Análisis

El caso no probó finalmente el robo ni creó un deber general de desenmascarar usuarios. Reveló capacidades acumuladas: eNom podía restaurar el control; Namecheap custodiaba identidad y ocupaba una vía de remedio. La decisión de 2009 rechazó la demanda directa por falta de mala fe específica, pero dejó avanzar teorías contributivas y contractuales. Balsam y Petronas redujeron después esas vías. La reducción jurídica no elimina la necesidad operativa de preservar pruebas y coordinar decisiones.

Fuentes