• Los actores hiperescala como Meta Platforms, Alphabet Inc. y Microsoft Corporation esperan generar solo US$1,4 billones de flujos de caja mientras necesitan aproximadamente US$2,9 billones en inversión de capital (capex) para 2028.
  • La estrategia de financiación incluye financiación de proveedores, arrendamientos respaldados por activos y vehículos de crédito privado en lugar de préstamos bancarios tradicionales y bonos corporativos estándar.

Lo que sucedió:La financiación innovadora cierra la brecha de $1,5 billones en IA

Según un informe de los estrategas de Morgan Stanley, las principales empresas tecnológicas que se prevé construirán la mayor parte de la infraestructura global de IA esperan gastos de capital de aproximadamente US$2,9 billones para 2028, pero creen que solo alrededor de US$1,4 billones serán cubiertos por sus propios flujos de caja internos.

Para financiar la brecha restante de aproximadamente US$1,5 billones, las empresas están desplegando estructuras de financiación novedosas. Por ejemplo, el próximo proyecto de centro de datos “Hyperion” de Meta en Luisiana está siendo construido por una empresa conjunta en la que un gestor de activos controla el 80 % y Meta posee el 20 %, mientras que Meta alquila la instalación una vez terminada. La estructura de deuda y arrendamiento permite a Meta mantener la mayoría de los pasivos fuera de su balance.

Paralelamente, el proveedor de hardware de IA NVIDIA Corporation está respaldando al proveedor de infraestructura en la nube CoreWeave Inc. mediante inversiones de capital y compromisos de compra de propósito especial, utilizando efectivamente la financiación de proveedores para garantizar la demanda de sus chips mientras permite la construcción de capacidad de cómputo de IA.

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Por qué es importante

El cambio en los modelos de financiación indica que la construcción de IA ya no es solo una historia tecnológica, sino un gran desafío de ingeniería financiera. Las empresas están alejándose de la inversión pura financiada con efectivo y adoptando estructuras fuera de balance, crédito privado y ecosistemas financiados por proveedores.

Esto es importante porque esas estructuras conllevan riesgos: cuando el apalancamiento es alto, los retornos deben justificar las inversiones. Los analistas señalan paralelismos con auges de infraestructura pasados y advierten que si los ingresos de los modelos de IA no escalan, las empresas podrían enfrentar sobrecapacidad o amortizaciones.

Además, Wall Street y los gestores de activos ahora tienen un apetito creciente por respaldar la infraestructura de IA a través de vehículos de propósito especial opacos y líneas de crédito no bancarias, lo que amplía los tipos de entidades responsables de suscribir el riesgo de capital de IA.

Para los inversores, el cambio plantea preguntas sobre de dónde provendrán las ganancias futuras: ¿están las empresas construyendo suficientes nuevas fuentes de ingresos para justificar tal gasto? Algunos analistas advierten que, si bien los principales actores tecnológicos tienen flujos de caja sólidos, las empresas y proveedores respaldados por crédito privado pueden estar más expuestos.

En general, el manual en evolución para financiar la infraestructura de IA destaca que los portadores tanto de oportunidades como de riesgos se extienden mucho más allá de los presupuestos tecnológicos tradicionales e incluyen al propio ecosistema de servicios financieros.