Resumen

  • GAMG estableció 50.000 acciones preferentes Series A autorizadas, con 2.500 votos por título. Los 125 millones de votos resultantes describen una capacidad máxima si todo se emite y permanece en circulación, no el padrón actual.
  • Cada preferente también puede convertirse en 2.500 ordinarias, pero la decisión corresponde exclusivamente a la compañía. La cifra de 125 millones de acciones potenciales exige primero una emisión y después una elección corporativa.
  • La compra de G&O Landscaping tiene otro comprobante: 840.000 acciones ordinarias restringidas y un pagaré convertible garantizado de 980.000 dólares. El 8-K no vincula la Series A con los vendedores.

Hay cifras que miden hechos y cifras que miden permiso. En una estructura de capital, confundirlas puede cambiar por completo la lectura del control.

Global Asset Management Group presentó el 2 de septiembre en Wyoming un Certificado de Designación para 50.000 acciones preferentes Series A. El documento asigna 2.500 votos a cada acción. Una emisión completa equivaldría, por tanto, a 125 millones de votos.

La multiplicación es correcta. El Form 8-K no demuestra que esa emisión completa —ni emisión alguna de la nueva serie— haya ocurrido.

La autorización no ocupa el registro

El expediente ofrece la fecha de aprobación del consejo, la fecha de presentación, el tamaño autorizado y los derechos de la clase. No ofrece una fecha de colocación, un titular, una contraprestación ni una cantidad de acciones Series A emitidas y en circulación.

Incluso las cláusulas que parecen presuponer títulos mantienen la condición abierta. La protección especial de la clase opera mientras queden acciones en circulación. Las acciones que lleguen a emitirse se mantendrán mediante anotaciones en cuenta. Son instrucciones para un estado posible, no constancias de que el estado ya exista.

El punto de comparación más reciente está en el 10-Q de junio. Allí aparecía una línea Series A convertible del mismo nombre, con 12.500 acciones autorizadas y cero emitidas y en circulación tanto al 30 de junio de 2026 como al cierre de 2025.

El certificado de septiembre establece 50.000 autorizadas. No explica si jurídicamente reemplaza, modifica o recrea la línea anterior, ni actualiza el saldo emitido. Por eso tampoco cabe afirmar que nada se emitió después de junio. Lo comprobable es que la última fotografía contable tenía saldo cero y el nuevo documento muestra una reserva mayor sin el puente hacia su ocupación.

La conversión requiere dos decisiones, no una

El certificado también fija una conversión de 2.500 acciones ordinarias por cada Series A. Aplicada a las 50.000 autorizadas, la fórmula arroja otros 125 millones.

Pero la opción y elección son exclusivas de GAMG. Un posible titular no recibe en este texto el derecho de exigir la conversión. Para que aparezcan ordinarias por esta vía deben existir preferentes emitidas y en circulación, y la compañía debe decidir convertirlas.

Los demás derechos ayudan a localizar el valor del instrumento. No hay dividendos. La preferencia de liquidación es de un centavo por acción: apenas 500 dólares si toda la serie autorizada estuviera emitida y en circulación. Un rescate requiere consentimiento escrito del titular registrado. La fuerza del diseño está en la capacidad de voto, la protección de clase y la opción de conversión, no en una gran reclamación económica declarada.

Nada de eso revela quién podría recibir la serie o con qué finalidad. Solo define el conjunto de facultades que importaría después de una emisión.

La operación de G&O deja huellas diferentes

El mismo 8-K registra la adquisición de G & O Landscaping por un precio declarado de 1,82 millones de dólares. GAMG afirma que no pagó efectivo a los vendedores al cierre. Entregó 840.000 acciones ordinarias restringidas —420.000 a cada vendedor— y emitió un pagaré convertible garantizado por 980.000 dólares.

El pagaré devenga un interés simple del 6% y vence en agosto de 2029. Transcurridos seis meses, sus titulares pueden convertir obligaciones pendientes a un precio equivalente al 85% del VWAP de treinta días, sin suelo ni techo contractual. Además, GAMG se comprometió a realizar esfuerzos comercialmente razonables para refinanciar dentro de noventa días. No lograrlo, o conseguir menos de 980.000 dólares, no constituye por sí solo un impago si el pagaré sigue vigente y se cumplen las demás condiciones.

Ese itinerario no debe mezclarse con la Series A. Los acreedores eligen la conversión del pagaré; la compañía elige la conversión de la preferente. El número de acciones del pagaré depende de un precio de mercado futuro; el ratio Series A es fijo, pero necesita una emisión previa que no está descrita.

El consejo ratificó las acciones ordinarias de G&O y autorizó futuras ordinarias para el pagaré. El expediente no dice que los vendedores recibieran preferentes.

Varias reservas no forman un único saldo diluido

GAMG comunicó 440.152.858 acciones ordinarias en circulación al 30 de junio y repitió la cifra al 18 de agosto, antes de las 840.000 nuevas acciones de la adquisición. El informe trimestral también registró 9,5 millones de dólares de pagarés convertibles con derechos que empiezan en octubre de 2026.

Cada ruta necesita su propio calendario, principal pendiente, fórmula y autoridad decisoria. Sumarlas todas como si ya fueran ordinarias emitidas produciría un máximo hipotético, no una capitalización actual.

La situación financiera vuelve relevante esa disciplina. Al 30 de junio, GAMG tenía 64.180 dólares de efectivo, 182.588 de activos corrientes, 196.032 de pasivos corrientes, 10,19 millones de pasivos totales y un déficit patrimonial de 277.239 dólares. La dirección reconoció dudas sustanciales sobre la continuidad del negocio.

En ese marco, una autorización puede ser flexibilidad de negociación. La asignación efectiva, sin embargo, es el hecho que cambia el poder. Hasta que un documento identifique cuántas Series A se emitieron, si alguna, a quién, cuándo y a cambio de qué, los 125 millones pertenecen al techo del plano y no al recuento de la sala.

Fuentes