- EE. UU. cree que una campaña china de espionaje cibernético, conocida como Salt Typhoon, apuntó a figuras políticas de alto rango, grabando sus llamadas telefónicas.
- La investigación sobre la violación continúa, con informes que indican que piratas informáticos vinculados a China comprometieron empresas de telecomunicaciones estadounidenses, afectando a compañías como Verizon, AT&T y T-Mobile.
Lo que sucedió: la campaña cibernética Salt Typhoon apuntó a figuras de alto rango
EE. UU. cree que una campaña china de espionaje cibernético, conocida como Salt Typhoon, apuntó a figuras políticas estadounidenses de alto rango, grabando sus llamadas telefónicas.Anne Neuberger, asesora adjunta de seguridad nacional de EE. UU. para ciberseguridad y tecnologías emergentes, reveló los detalles en el Diálogo de Manama en Bahréin el sábado. Si bien se cree que se robó una cantidad significativa de metadatos estadounidenses, Neuberger aclaró que la operación se centró en figuras políticas de alto nivel. No reveló las identidades de los afectados. Los funcionarios chinos han desestimado las acusaciones, calificándolas de desinformación y afirmando que Pekín se opone a todas las formas de ciberataques.
La investigación estadounidense sobre la campaña continúa. The New York Times informó en octubre que piratas informáticos vinculados a China apuntaron a la familia de Trump y a funcionarios de la administración Biden, violando las empresas de telecomunicaciones estadounidenses. Decenas de empresas en todo el mundo, incluidasVerizon,AT&Ty T-Mobile, se vieron afectadas, y los datos robados incluyen llamadas interceptadas y registros de llamadas.
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Por qué es importante
La campaña de espionaje cibernético Salt Typhoon pone de relieve la creciente amenaza de los ataques patrocinados por el Estado. EE. UU. cree que piratas informáticos chinos apuntaron a figuras políticas de alto rango, grabando sus llamadas telefónicas. Esta violación genera preocupaciones sobre la seguridad de las comunicaciones sensibles. Los datos robados probablemente incluyen registros de llamadas y metadatos, comprometiendo tanto información personal como gubernamental. Si bien las identidades de los afectados permanecen sin revelar, la magnitud del ataque es significativa.
Decenas de empresas globales, incluidos importantes operadores de telecomunicaciones estadounidenses como Verizon y AT&T, se vieron afectadas. La investigación continúa, y los funcionarios chinos niegan las acusaciones, calificándolas de desinformación. Este caso subraya las vulnerabilidades en la infraestructura de telecomunicaciones y los riesgos para la seguridad nacional. También destaca la necesidad de medidas de ciberseguridad más sólidas para defenderse de futuros ataques.