- El sitio, ubicado en una antigua planta de carbón, albergaría uno de los mayores centros de computación de Europa.
- Se espera que la primera fase del desarrollo esté en línea para 2027, respaldada por la estrategia acelerada de conexión a la red de Francia.
Lo que sucedió: EDF y OpCore planean construir un centro de datos de hiperescala en una antigua central de carbón francesa
EDF, la empresa eléctrica estatal de Francia, está negociando en exclusiva conOpCore— una empresa conjunta entre el grupo de telecomunicaciones Iliad y la firma de capital privado InfraVia — para construir un centro de datos de hiperescala en los terrenos de la antigua central de carbón de Montereau‑Vallée‑de‑la‑Seine de EDF. Según las empresas, el proyecto podría costar alrededor de 4.000 millones de euros y ofrecer “varios cientos de megavatios” de capacidad. Las conexiones a la red existentes en el sitio y el terreno industrial lo convierten en una propuesta particularmente atractiva para la computación de alta potencia, especialmente a medida que aumenta la demanda global de IA y servicios en la nube. La primera fase del centro de datos está prevista para entrar en funcionamiento en 2027, respaldada por el mecanismo acelerado de Francia para las conexiones a la red. Este plan impulsa el reciente esfuerzo de EDF por reconvertir terrenos industriales abandonados en infraestructura digital estratégica.
Lea también:AFD y BID financian la fibra submarina y el centro de datos de Amazon
Lea también:Nokia presenta switches de alta velocidad para centros de datos de IA
Por qué es importante
Esta propuesta es una declaración audaz de que Francia tiene la intención de reindustrializar sus sectores intensivos en energía para la era digital. Al convertir una antigua central eléctrica de carbón en un centro de datos, EDF no solo apoya la soberanía digital de Francia, sino que también aprovecha su combinación de electricidad baja en carbono para satisfacer la futura demanda informática. El proyecto se alinea con otros esfuerzos nacionales: EDF recientemente solicitó ofertas para centros de datos de alta potencia en sus propios sitios, ofreciendo energía baja en carbono y acceso inmediato a la infraestructura de red.
Además, el acuerdo podría convertirse en un modelo para el despliegue sostenible de centros de datos a gran escala en Europa, donde la reutilización de antiguos sitios industriales reduce tanto el costo como el impacto ambiental. Sin embargo, hay mucho en juego: la construcción de una instalación tan grande exige un estricto cumplimiento normativo, una planificación cuidadosa del consumo de energía y vías claras hacia la rentabilidad. Si tiene éxito, el proyecto no solo satisfará las crecientes cargas de trabajo de IA, sino que también reforzará el papel de Francia como una importante potencia digital e industrial.

