Resumen

  • El Gobierno acepta 14 de 15 recomendaciones y rechaza eximir a pequeñas empresas inactivas sin cambios de la confirmación anual.
  • Pausa una futura presentación de pérdidas y ganancias, pero conserva el control anual de Companies House, que hoy cuesta £50 por internet.

La excepción que sigue despierta

Una empresa inactiva parece el expediente más sencillo de la mesa de un regulador. No opera, no ha cambiado ningún dato legal, no hay giro dramático. El Small Business Regulatory Taskforce propuso que las pequeñas empresas inactivas o sin actividad comercial pudieran saltarse la confirmación anual cuando no hubiera cambios. El Gobierno dijo que no.

Fue la única propuesta rechazada de un total de 15. El grupo trabajó en cinco grandes áreas; el Gobierno afirma que acepta las otras 14. Su respuesta, publicada el 23 de octubre, dibuja un intercambio reconocible: reducir los duplicados y conservar la revisión anual del registro.

La confirmación no es otra tanda de cuentas. Companies House dice que toda empresa, también la inactiva, debe presentar al menos una cada 12 meses. Sirve para confirmar que los datos públicos son correctos o señalar lo que debe cambiar. La tarifa actual es de £50 por internet y £110 en papel; se paga con la primera confirmación del periodo de 12 meses. Si nada cambió, la empresa aún debe decirlo.

El Gobierno defiende la integridad del registro. Dice que la confirmación anual ayuda a detectar datos inexactos y posibles usos indebidos. La decisión revela qué espera del registro: ¿un directorio que aguarda a que las empresas comuniquen novedades o un archivo que pregunta periódicamente si sus fichas siguen vigentes? El Gobierno eligió lo segundo y dejó el bolígrafo en manos de las empresas inactivas.

La misma respuesta ofrece un contraste útil. El Gobierno ha pausado el requisito previsto para abril de 2028 de presentar información de pérdidas y ganancias de pequeñas y microempresas en Companies House. Quiere explorar con HMRC una vía simplificada antes de pedir a las empresas que entreguen la misma información por dos puertas. El requisito está pausado, no derogado; la confirmación anual sigue ahí.

La frontera es más precisa que el lema «quitar burocracia». Una segunda copia de información financiera puede desaparecer. Una declaración periódica de que el registro sigue siendo correcto se trata como infraestructura. La propuesta rechazada era pequeña en papel, pero señala el límite de la reforma: menos duplicados, sí; menos ocasiones para que el registro pregunte, por ahora no.

Fuentes