- La Inteligencia Artificial (IA) fue acuñada por el científico informático John McCarthy en 1955, definiéndola como la capacidad de las computadoras o máquinas de pensar, aprender y decidir, a menudo imitando la cognición humana.
- Se proyecta que el mercado de IA automotriz se disparará de 783 millones de dólares en 2017 a casi 11 mil millones en 2025, con sistemas de IA que se convertirán en estándar en los nuevos vehículos, particularmente en interfaces de infoentretenimiento y sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS).
- La IA en los vehículos autónomos implica equiparlos con funciones sensoriales, cognitivas y ejecutivas similares a las de los conductores humanos, permitiéndoles percibir, razonar y actuar en función de datos en tiempo real que se introducen en agentes inteligentes, formando un Ciclo de Percepción-Acción.
El auge de la IA en el sector automotriz, que se proyecta alcanzará los 11 mil millones de dólares en 2025, transforma los vehículos en entidades cognitivas, imitando las capacidades de los conductores humanos.
¿Qué es la inteligencia artificial?
El término “Inteligencia Artificial” fue acuñado porJohn McCarthy, un científico informático, en 1955. La IA se define como la capacidad de un programa de computadora o máquina para razonar, aprender y tomar decisiones. En el lenguaje común, denota una máquina que emula las funciones cognitivas humanas. A través de la IA, capacitamos a los programas y máquinas para emular las capacidades humanas.
A estos programas y máquinas se les suministran grandes cantidades de datos, que se analizan y procesan para facilitar el pensamiento lógico y la ejecución de acciones similares a las humanas. La automatización de tareas humanas repetitivas representa solo la superficie del potencial de la IA; sus aplicaciones se extienden a equipos de diagnóstico médico y vehículos autónomos, con el objetivo de preservar vidas humanas.
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¿Cuál es la expansión de la IA en el sector automotriz?
Se proyecta que el mercado de IA automotriz ha estado valorado en 783 millones de dólares en 2017 y se espera que se acerque a casi 11 mil millones de dólares en 2025, con una Tasa de Crecimiento Anual Compuesta (TCAC) de aproximadamente el 38,5 %. Según IHS Markit, se prevé que la tasa de adopción de sistemas basados en IA en vehículos nuevos aumente un 109 % en 2025, en comparación con el 8 % registrado en 2015. Se espera que los sistemas basados en IA se conviertan en una característica estándar en los vehículos nuevos, particularmente en dos categorías principales:
En primer lugar, la interfaz hombre-máquina de infoentretenimiento, que abarca reconocimiento de voz, reconocimiento de gestos, seguimiento ocular, monitoreo del conductor, asistencia virtual e interfaces de lenguaje natural.
En segundo lugar, losSistemas Avanzados de Asistencia al Conductor(ADAS) y los vehículos autónomos, que incorporan sistemas de visión artificial basados en cámaras, unidades de detección basadas en radar, evaluación del estado del conductor y unidades de control del motor de fusión de sensores (ECU).
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¿Cómo funciona la IA en los vehículos autónomos?
La IA se ha convertido en una palabra de moda prevalente, pero ¿qué papel juega realmente en los vehículos autónomos?
En primer lugar, consideremos el aspecto humano de la conducción, utilizando facultades sensoriales como la visión y el oído para observar la carretera y otros vehículos. Cuando nos detenemos en un semáforo en rojo o cedemos el paso a un peatón, confiamos en nuestra memoria para tomar estas decisiones rápidamente. Años de experiencia al volante nos inculcan el hábito de notar elementos recurrentes en las carreteras, ya sea la mejor ruta al trabajo o un bache prominente.
Si bien nos esforzamos por desarrollar vehículos capaces de operar de forma autónoma, nuestro objetivo es que naveguen por las carreteras de manera similar a los conductores humanos. Esto requiere equipar a estos vehículos con facultades sensoriales, funciones cognitivas (memoria, razonamiento lógico, toma de decisiones y aprendizaje) y capacidades ejecutivas similares a las que emplean los conductores humanos. La industria automotriz ha estado avanzando diligentemente hacia este objetivo en los últimos años.
Según Gartner, para 2020, aproximadamente 250 millones de automóviles estarán interconectados entre sí y con la infraestructura circundante a través de diversos sistemas V2X (comunicación vehículo a todo). A medida que aumenta el volumen de datos canalizados a unidades IVI (infoentretenimiento a bordo) o sistemas telemáticos, los vehículos podrán capturar y compartir no solo el estado del sistema interno y los datos de ubicación, sino también las alteraciones en tiempo real de su entorno.
Los vehículos autónomos están equipados con cámaras, sensores y sistemas de comunicación para permitirles acumular grandes cantidades de datos que, combinados con la IA, capacitan al vehículo para percibir, analizar, razonar y actuar, de manera similar a los conductores humanos.
¿Qué es el ciclo de percepción-acción de la IA en los vehículos autónomos?
Se establece un bucle recurrente, conocido como el Ciclo de Percepción-Acción, cuando un vehículo autónomo genera datos de su entorno y los introduce en un agente inteligente, que posteriormente toma decisiones, permitiendo al vehículo ejecutar acciones específicas en ese entorno.

