Resumen

  • Chilean Cobalt afirma que completó la segunda fase de aportes y elevó del 1 % al 2 % su interés en el retorno neto de fundición de NeoRe. Aún no existe un flujo de regalías porque el proyecto no produce comercialmente.
  • La fase 3 solo abre la negociación de un acuerdo definitivo. Si se consuma la adquisición, los dos intereses del 1 % se extinguen y dan paso a la propiedad del proyecto, acciones de contraprestación y obligaciones operativas.
  • La evidencia económica sigue incompleta: el anuncio no publica los números de la estimación de recursos ni del estudio preliminar, la primera producción modular depende de permisos y financiación, y una colocación de US$1,5 millones no cubre por sí sola ese itinerario.

La noticia más relevante del anuncio de NeoRe no es que el porcentaje haya llegado a dos. Es que ese dos por ciento desaparece precisamente en el escenario que entrega todo el proyecto a Chilean Cobalt.

El parte del 9 de septiembre da por completada la fase 2 y reconoce un segundo interés del 1 % sobre el retorno neto de fundición, o NSR. Pero también establece que, si Chilean Cobalt ejerce la opción y la adquisición se cierra, ambas regalías se extinguen y no se registran.

No es un detalle contable. Una regalía vive fuera de la operación: participa en los ingresos definidos por el contrato sin asumir directamente toda la construcción. La propiedad concentra las decisiones y el potencial, pero también la necesidad de capital, los permisos, el proceso metalúrgico y los retrasos. Son ramas excluyentes de una misma inversión.

El avance reconocido todavía no es caja

El esquema original de enero permitía aportar hasta US$3 millones durante un periodo previsto de nueve a 18 meses. Según el informe anual incorporado al prospecto, no ejercer la compra podía dejar hasta un 2 % de NSR; ejercerla llevaba a una adquisición con seis millones de acciones y los aportes de desarrollo como parte de la estructura.

Al cierre de junio, los estados financieros ya separaban los peldaños. El 10-Q reconocía US$851.043 como activo de regalía tras obtener el primer 1 %. Otros US$174.714 permanecían como activo en la fase 2 y el máximo contingente restante para completarla se cifraba en US$1,325 millones. Septiembre aporta el hito posterior: la compañía sostiene que ese trabajo terminó.

Lo que no aporta es un pago. No se informa de ventas comerciales de NeoRe, cobros de NSR, escritura registrada, derechos de auditoría ni definición completa de las deducciones que transforman ventas en retorno neto de fundición. La palabra “obtenido” describe una posición contractual; no convierte el mineral en efectivo.

La fase 3 también conserva el condicional. Debe producir un acuerdo definitivo y aún puede articularse como compra de activos, compra de acciones, fusión u otra forma pactada. La base contempla seis millones de acciones de Chilean Cobalt, posibles acciones adicionales por hitos de permisos o producción y la asunción de ciertas comisiones de introducción y warrants anteriores.

La modificación anunciada en marzo precisó la lista de propiedades sin alterar los términos financieros declarados. No fijó el precio final ni las condiciones de cierre. Hoy no se conoce el perímetro contractual completo, las aprobaciones, las salidas o la fecha de ejecución.

La alineación de Madesal exige una regla de conflicto

Madesal está vinculada a la propiedad de NeoRe y al capital del posible comprador. NeoRe pertenece mayoritariamente a Madesal Mineria, controlada a su vez por Madesal SpA. Antes de la fase 3, Madesal ya era accionista de más del 5 % de Chilean Cobalt.

En mayo invirtió junto con Glencore. El prospecto de aquella operación situó sus participaciones posteriores en aproximadamente 7,4 % para Madesal y 5,6 % para Glencore. El 4 de septiembre, Madesal compró otras 750.000 acciones a US$2 y aportó US$1,5 millones brutos.

El 8-K de septiembre destina ese dinero, de forma general, a consolidación del distrito, exploración, trabajos ESG iniciales, capital circulante y fines corporativos. Por tanto, es financiación real pero no un presupuesto cerrado de la primera planta modular ni una tasación independiente de NeoRe.

Compartir intereses puede acelerar decisiones. También puede oscurecer dónde termina el precio negociado y empieza el beneficio de quien vende y, a la vez, posee acciones del comprador. El acuerdo definitivo deberá revelar quién representó a cada parte, qué consejeros se apartaron, si existió comité independiente, qué valoración externa se utilizó y qué votos autorizan la operación.

La base de seis millones de acciones tampoco debe convertirse en un porcentaje definitivo. Había 57.972.430 acciones en circulación el 14 de agosto; sobre ese dato, la contraprestación equivaldría a alrededor del 10,35 %. Desde entonces hubo otra emisión y pueden existir acciones por hitos. El denominador final pertenece al contrato que aún no se ha publicado.

La planta prevista va por delante del modelo verificable

NeoRe ha acumulado trabajo físico. El anuncio cita unos 2.500 metros de perforación en más de 250 sondeos durante 2026, más de 1.700 muestras superficiales y unos 500 kilogramos de arcilla iónica procesados en el programa piloto. La campaña número nueve completó dos etapas de desorción de 30 kilogramos y eliminación de impurezas antes de la precipitación de carbonato.

Ese trabajo habría permitido elaborar una estimación de recursos minerales y una evaluación económica preliminar a nivel exploratorio. Sin embargo, el documento público no ofrece toneladas, leyes, categoría de recurso, recuperación, inversión, coste operativo, precios, valor actual, tasa interna ni sensibilidad. La etiqueta del estudio no sustituye sus supuestos.

Solo alrededor del 15 % de una cartera de exploración superior a 20.000 hectáreas está cubierta por el trabajo descrito. El acuerdo original hablaba de unas 6.300 hectáreas de concesiones. Son perímetros distintos. No hay fundamento para extender los resultados a todo el terreno ni para llamar reserva a lo explorado.

El primer módulo MEP-1 apunta a producir carbonato mixto de tierras raras a comienzos de 2027. La propia empresa supedita el plazo a permisos, construcción, financiación y puesta en servicio. Sus escalones anualizados —50 toneladas en 2027, 300 en 2028 y entre 500 y 1.000 con módulos adicionales— son objetivos de planificación, no capacidad comprobada.

La cesta declarada reúne casi un 30 % de itrio, disprosio y terbio y cerca de otro 25 % de neodimio y praseodimio. Faltan la recuperación por elemento, la pureza comercial, las penalizaciones y el precio pagadero. Las muestras entregadas a posibles socios estadounidenses demuestran evaluación, no contratos vinculantes de procesamiento u offtake.

La restricción de capital atraviesa ambas ramas

Chilean Cobalt tenía US$3,024 millones de efectivo y US$3,074 millones de capital circulante a 30 de junio. No registraba ingresos, perdió US$730.176 en seis meses y consumió US$710.044 de efectivo operativo. El déficit acumulado ascendía a US$37,376 millones. La dirección concluyó que necesitaba más deuda o capital y mantuvo una duda sustancial sobre la continuidad.

La colocación posterior mejora esa foto, pero no demuestra que MEP-1 esté financiada hasta producir. Tampoco lo hace la vía pública: una carta de interés anterior de EXIM Bank no fue renovada. El 8-K de julio informó de una nueva solicitud y recordó que cualquier carta sería discrecional y no vinculante.

Si se conserva la regalía, su valor depende de que NeoRe consiga el capital que la vuelva pagadera. Si se compra el proyecto, el déficit de financiación entra directamente en las cuentas del comprador. El riesgo cambia de ubicación, no desaparece.

Un mismo yacimiento no admite dos valoraciones acumuladas

Para la rama de regalía importan la escritura, el registro, la base de cálculo, las deducciones, el rango, los derechos de auditoría y la capacidad del operador. Para la rama de compra importan el perímetro adquirido, el coste de las acciones, los compromisos asumidos, la inversión de la planta, los permisos, la recuperación y los clientes.

Cerrar la adquisición elimina el NSR interno; esa eliminación evita cargar a la propia operación con una regalía a favor del mismo grupo, pero también borra el activo separado. Sumar ambos sería contar dos veces la producción futura.

Por ahora no hay caja de regalía ni propiedad completada. El siguiente documento con capacidad de cambiar la valoración es el contrato que elija la rama y muestre qué recibe Chilean Cobalt a cambio de lo que entrega.

Fuentes