• La localidad de Shatian en Dongguan planea un parque de cómputo de 100.000 millones de yuanes, mientras que Jiashan ha puesto en marcha la primera fase de una instalación de 5.000 millones de yuanes.
  • La inversión local se está extendiendo más allá de las grandes ciudades, mientras que autoridades y figuras de la industria advierten que parte de la capacidad de cómputo podría quedar infrautilizada.

Los hechos

Los gobiernos locales de China están aumentando la inversión en centros de datos y de cómputo mientras intentan atraer empresas tecnológicas y apoyar las industrias regionales de IA. En Shatian, una municipalidad costera de Dongguan, las autoridades han anunciado planes para un parque de datos y cómputo de 100.000 millones de yuanes que cubrirá unas 3.600 hectáreas, con finalización prevista para 2030.

El condado de Jiashan, en Zhejiang, ha puesto en marcha la primera fase de un centro de cómputo inteligente de 5.000 millones de yuanes. La instalación ofrece unas 15.000 petaflops de capacidad para entrenamiento de modelos de IA, inferencia, simulación industrial y otras cargas de trabajo de alto rendimiento. Cuando se complete el proyecto completo, su capacidad prevista se duplicará.

La expansión sigue los esfuerzos nacionales para distribuir la capacidad de cómputo por toda China. Sin embargo, autoridades y figuras de la industria han advertido que algunas instalaciones siguen infrautilizadas, mientras que los proyectos locales pueden duplicar capacidad o no proporcionar los tipos de recursos de cómputo que exigen los clientes.

La evaluación

Los gobiernos locales utilizan grandes proyectos de cómputo para atraer inversión tecnológica y apoyar el desarrollo regional de IA. Por ello, su papel va más allá de proporcionar suelo y autorizaciones. También respaldan instalaciones cuya capacidad deberá ser aprovechada más tarde por empresas, instituciones de investigación o usuarios del sector público.

La cuestión pendiente es si la demanda se desarrollará al mismo ritmo que la construcción. Shatian planea un parque de 100.000 millones de yuanes, mientras Jiashan amplía un centro diseñado para duplicar su capacidad de cómputo. Ninguna escala anunciada muestra cuánta capacidad ya se ha comprometido con usuarios. Sin cargas de trabajo suficientes, una instalación terminada podría operar por debajo de su utilización planificada.

Para los lectores de BTW, la cuestión es si los proyectos locales pueden asegurar suficientes usuarios para sostener su escala prevista. Los compromisos de clientes y las tasas de utilización ofrecerán una medida más clara del progreso que la inversión o la capacidad de procesamiento anunciadas por sí solas.

Qué vigilar

Vigilar si los proyectos de Shatian y Jiashan revelan clientes, tasas de utilización y el hardware detrás de su capacidad declarada. También será decisivo el enfoque de Pekín hacia instalaciones regionales más pequeñas mientras intenta limitar la construcción duplicada y dirigir proyectos mayores hacia los centros nacionales de computación.