• La estrategia general de la administración Biden busca reducir las emisiones del tubo de escape impulsando a los estadounidenses a usar vehículos eléctricos.
  • Los fabricantes de automóviles necesitan más tiempo para cumplir los objetivos de la Casa Blanca, y los sindicatos se inclinan por ralentizar el ritmo de desarrollo de los vehículos eléctricos.

Fuentes le informaron primero a The New York Times que el cambio de la administración en la lucha contra el cambio climático tenía la intención de apaciguar a los fabricantes de automóviles y los sindicatos.


Nueva legislación

La administración Bidensupuestamente está trabajando en una legislación para dar un respiro a los fabricantes de automóviles exigiéndoles que aumenten rápidamente la producción de vehículos eléctricos en los próximos años.
El nuevo plan, que no se finalizará hasta "principios de la primavera", exigiría a los fabricantes aumentar las ventas de vehículos eléctricos para 2030, en lugar de exigir que el objetivo se cumpla antes. La estrategia general de la administración Biden busca reducir las emisiones de escape impulsando a los estadounidenses a usar vehículos eléctricos. El objetivo original era completar el trabajo para 2030 con el fin de reducir rápidamente las emisiones de carbono de los automóviles de gasolina, la mayor fuente de gases de efecto invernadero del país. Según The New York Times, los fabricantes de automóviles no solo necesitan tiempo para producir vehículos eléctricos y reducir costos, sino también para construir una infraestructura de estaciones de carga en todo Estados Unidos. Según el Departamento de Energía de EE. UU., solo hay 160.000 estaciones de carga en Estados Unidos, y solo el 88 por ciento de ellas son estaciones de carga públicas.

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El enfoque de Biden

Además, con el presidente Biden en busca de la reelección este año, el cambio de política también ayuda a apaciguar a los sindicatos, que según se informa creen que un rápido movimiento hacia los vehículos eléctricos podría costar empleos manufactureros a los trabajadores. A medida que se construyen más plantas de vehículos eléctricos en estados hostiles a los sindicatos, los sindicatos también necesitan esa desaceleración para que sus sindicatos intenten mantenerse al día con el crecimiento de la industria, según el informe.

El apoyo sindical al Sr. Biden se considera crucial para su campaña de reelección, y el presidente incluso asistió a la huelga de trabajadores automotrices del año pasado.