Resumen

  • El memorando del 2 de octubre de 2026 ofrece a BEREC y Ofcom un marco no vinculante para intercambiar ideas y acordar actividades posibles.
  • Las reuniones anuales, los grupos de trabajo y los talleres son opciones, no resultados ya programados. El documento no transfiere competencias, no fija un presupuesto común ni convierte el diálogo en una posición de la Unión.

Un memorando puede formalizar el acceso a una conversación sin decidir qué saldrá de ella. Eso es lo que hace el texto firmado por BEREC y Ofcom el 2 de octubre: abre un canal regulatorio, pero deja pendientes el calendario, los responsables y las pruebas de que el intercambio haya cambiado el trabajo de cualquiera de las dos instituciones.

El documento BoR (26) 153 se propone facilitar el intercambio de ideas sobre regulación de las comunicaciones electrónicas y otros asuntos de la economía digital. Enumera cuatro ámbitos: conectividad plena; ecosistemas digitales abiertos y sujetos a competencia; capacidad de los usuarios finales para actuar; e infraestructura digital sostenible, segura y resiliente. Es un mapa de intereses, no un programa con hitos.

El memorando menciona reuniones anuales, grupos de trabajo conjuntos, talleres e intercambio de información, presenciales o electrónicos. Sin embargo, no fija la fecha de la primera reunión, el liderazgo de cada actividad, un presupuesto, una fecha límite o un producto final. Los aspectos operativos, financieros y de reparto de funciones se determinarán en acuerdos escritos posteriores para cada proyecto. Esos acuerdos también serán no vinculantes. Cada institución sufraga sus propios gastos y aplica sus propios procedimientos.

La distinción ayuda a evitar una inferencia equivocada: que dos reguladores próximos hayan adquirido autoridad común. BEREC reúne a las autoridades nacionales independientes de regulación de los Estados miembros de la Unión y actúa como órgano de asesoramiento y conocimiento especializado. Ofcom regula las comunicaciones en el Reino Unido. Pueden comparar datos, prácticas y problemas emergentes sin unir sus mandatos. El memorando aclara que la participación no representa la posición oficial de la Unión Europea.

El artículo 35 del Reglamento (UE) 2018/1971 ofrece un límite jurídico más preciso. Su apartado 1 permite arreglos de trabajo entre BEREC y autoridades de terceros países, sujetos a la aprobación previa de la Comisión cuando corresponda; esos arreglos no crean obligaciones jurídicas. El apartado 2 trata una cuestión distinta: la participación de autoridades de terceros países en órganos del BEREC requiere un acuerdo con la Unión y no incluye derecho de voto. El memorando no dice que conceda a Ofcom un puesto o un voto. Los documentos públicos consultados no permiten afirmar si se concedió una aprobación concreta.

El primer indicio de utilidad será verificable: una reunión con fecha y asunto, responsables identificables, un grupo de trabajo con una pregunta delimitada y un resultado publicable. Para intercambiar información también hay que explicar qué podrá divulgarse y qué quedará protegido conforme a las leyes aplicables. El memorando pide comunicar los logros, pero no establece periodicidad, formato ni un panel público de seguimiento.

Hay una razón económica para exigir esa trazabilidad. Las decisiones regulatorias influyen en espectro, acceso mayorista, protección al consumidor y resiliencia de redes. Compartir evidencia puede evitar estudios duplicados o ayudar a detectar antes una tendencia. Pero un operador no puede planificar sobre una convergencia que nadie ha decidido. Una conversación bilateral no es una regla común, una orden de cumplimiento ni una garantía de que las obligaciones nacionales evolucionen al unísono.

El mecanismo puede terminarse: cualquiera de las partes puede retirarse con un preaviso escrito mínimo de treinta días. Esa flexibilidad abarata el inicio, pero hace que la continuidad dependa de trabajos útiles y de responsables institucionales, no de la firma. La estrategia BEREC 2026–2030 respalda el diálogo internacional y describe consultas y sesiones informativas públicas. Ofcom afirma que su actividad internacional alimenta el diseño de la regulación británica y la vigilancia de tendencias. Son prácticas generales; no demuestran que un proyecto de este memorando ya esté en marcha.

Un registro de progreso conciso podría indicar la actividad, su pregunta de interés público, los responsables, la aprobación pertinente, los gastos de cada institución, el resultado y cualquier efecto posterior en sus propios consejos o decisiones. Si la confidencialidad limita la publicación, se puede identificar la base jurídica y ofrecer una descripción no sensible. Sin esa huella, el memorando solo acredita una puerta abierta. Con ella, el público podrá juzgar si el intercambio hace mejor el trabajo de cada regulador.

Fuentes