Resumen
- Backblaze calcula en unos US$335,1 millones el valor agregado de dos órdenes iniciales de CoreWeave, una de cinco años y otra de siete. El importe definitivo dependerá de la capacidad usada y de otras condiciones.
- Aproximadamente US$21,7 millones corresponden al valor razonable de warrants concedidos al cliente. Restarlos deja unos US$313,4 millones de aportación al RPO; es una resta editorial basada en cifras publicadas.
- El RPO total era de US$396 millones el 30 de junio: US$70,4 millones dentro de un año y US$325,6 millones después. Los nuevos servicios no habían generado ingreso reconocido en el trimestre.
- La cuarta cuenta está fuera del titular: discos, centros de datos, arrendamientos financieros y hasta 4.194.876 acciones bajo warrants determinarán cuánto valor queda para Backblaze y sus accionistas.
El 82% que no pertenece al próximo año
El RPO de Backblaze saltó a US$396 millones después de firmar el acuerdo con CoreWeave el 16 de junio. De ese total, US$325,6 millones estaban clasificados a más de un año. La proporción, 82,2%, se obtiene al dividir esa cifra por el total y no constituye una previsión de ingresos. Sí muestra el horizonte: el negocio anunciado es esencialmente plurianual.
La parte a menos de un año era de US$70,4 millones. Tampoco equivale a la facturación que Backblaze reconocerá en los doce meses siguientes. El RPO reúne obligaciones de contratos existentes, pero el momento exacto del ingreso depende de que la empresa preste el servicio conforme a sus políticas contables y a las condiciones de cada orden.
Esta precisión importa porque el trimestre terminó apenas catorce días después de la firma. Backblaze declaró US$42,7 millones de ingreso total y US$26,6 millones de B2 Cloud Storage, un 34% más que un año antes. Al mismo tiempo, indicó que no había reconocido ingreso alguno de los nuevos arreglos de capacidad comprometida y almacenamiento administrado hasta el 30 de junio.
El crecimiento de B2 fue real. El contrato nuevo también. Lo que no debe hacerse es unir ambos en una causalidad que el documento excluye. Según el 10-Q, los US$6,7 millones de aumento trimestral de B2 procedieron de US$4,5 millones de ventas a nuevos clientes, US$1,5 millones del aumento de precio aplicado en mayo y US$0,7 millones de mayor uso por clientes existentes. El gran acuerdo empieza después de esa foto.
La primera cuenta es un valor estimado
CoreWeave contrató dos servicios. Backblaze ofrecerá capacidad de almacenamiento de objetos B2 en sus propios centros de datos y operará una solución de almacenamiento administrado dentro de centros de datos de CoreWeave. Las órdenes iniciales duran cinco y siete años.
El 8-K estima su valor total en unos US$335 millones, pero añade una condición decisiva: los importes reales dependerán de la capacidad de almacenamiento utilizada y de otros factores, y pueden diferir. Por tanto, la cifra no es un pago anticipado ni una cuenta por cobrar completa. Es la mejor estimación contractual disponible antes de observar el despliegue y el uso.
También existe la posibilidad de terminación en determinadas circunstancias, cuyos detalles comerciales aparecen parcialmente omitidos en los documentos públicos. No conviene inventar una probabilidad de cancelación. Basta con reconocer que la duración nominal y el valor económico final no son exactamente la misma variable.
Para Backblaze, el tamaño sigue siendo transformador. Los US$335,1 millones equivalen a unas 7,85 veces el ingreso total del segundo trimestre. Esa comparación editorial sirve para medir escala, no para convertir una cifra de siete años en una tasa trimestral ni en un múltiplo de valoración.
La segunda cuenta descuenta el incentivo al cliente
El acuerdo entra en el RPO por una cantidad menor. Backblaze informa de que aproximadamente US$21,7 millones del valor corresponden a la valoración de warrants emitidos a CoreWeave. La diferencia con US$335,1 millones es aproximadamente US$313,4 millones.
Los warrants no se tratan como un gasto separado y olvidado. La consideración basada en acciones entregada a un cliente reduce el precio de transacción del contrato, y esa reducción se reconoce con el mismo patrón que el ingreso relacionado. Mientras el servicio no había comenzado, tampoco se había registrado la reducción en el ingreso del primer semestre.
Este tratamiento evita contar dos veces la economía del acuerdo. El cliente promete comprar almacenamiento y recibe una opción vinculada al capital del proveedor. El valor bruto describe los servicios esperados; el RPO neto reconoce que parte de la contraprestación se ha transferido al comprador.
RPO tampoco significa ingreso diferido. Backblaze tenía US$35,358 millones de ingreso diferido al cierre, frente a US$396 millones de RPO. El primero es la parte facturada de obligaciones aún pendientes. El segundo añade ingresos futuros comprometidos que pueden no haberse facturado. Ni uno ni otro es necesariamente efectivo cobrado en la misma fecha.
La base comparativa tuvo un cambio metodológico. Desde enero de 2026, Backblaze incluye contratos de un año o menos en la divulgación de RPO y reajustó diciembre de 2025 en US$4 millones, hasta US$70,2 millones. La empresa ofrece así una comparación corregida; el lector debe conservar la nota para no atribuir toda variación a ventas nuevas.
La tercera cuenta espera una máquina disponible
La regla de reconocimiento traduce el despliegue técnico en contabilidad. En capacidad comprometida, la obligación se satisface con el tiempo a medida que la proporción contratada queda disponible. En almacenamiento administrado, el ingreso comienza cuando la capacidad correspondiente se ha desplegado y el servicio está disponible.
Esto crea dos pruebas observables. Primero, Backblaze debe conseguir e instalar capacidad en su plataforma B2. Segundo, debe desplegar y operar equipos en la infraestructura de CoreWeave. Un contrato puede ser ejecutable y formar parte del RPO antes de completar cualquiera de las dos rutas.
La empresa esperaba empezar a reconocer ingresos en el tercer trimestre de 2026. Eso no publica la cifra de Q3, el margen, la capacidad exacta ni el calendario de cada tramo. Significa únicamente que la dirección esperaba alcanzar el primer umbral de disponibilidad después de junio.
La distinción es importante para una compañía que hasta ahora dependía en gran medida de consumo y suscripciones. Un pequeño cliente aumenta su almacenamiento gradualmente y el ingreso sigue el uso. Una relación de capacidad comprometida exige reservar recursos antes y puede hacer que cada hito de despliegue sea visible en los resultados.
La cuarta cuenta financia discos y reparte propiedad
Backblaze usa arrendamientos financieros para obtener discos duros y otros equipos. Al cierre de junio, el valor neto de propiedades y equipos era de US$70,1 millones, frente a US$57,3 millones en diciembre. Las obligaciones corrientes y no corrientes de arrendamiento financiero sumaban US$46,7 millones, frente a US$36,2 millones.
No existe un desglose que permita asignar ese crecimiento a CoreWeave. El trimestre sí muestra la dirección de la inversión. El coste de ingresos aumentó US$2,6 millones interanuales, incluidos US$1 millón de depreciación sobre infraestructura puesta en servicio y US$0,9 millones de alquiler y costes de instalaciones por ampliación de capacidad. El margen bruto se mantuvo en 63%.
El precio de financiación también importa. La tasa de descuento media de los arrendamientos financieros era de 12,9%. El 30 de junio, una modificación del crédito elevó a US$150 millones el endeudamiento permitido para arrendamientos de capital. Es una autorización, no deuda ya utilizada, pero amplía el espacio disponible para financiar hardware.
La otra fuente de coste potencial es el capital. Backblaze entregó dos warrants que, juntos, cubren hasta 4.194.876 acciones Clase A a US$7,60 por acción. El inicial, de 3.053.314 acciones, adquiere derechos en veinte cuotas trimestrales durante cinco años si la orden sigue vigente. El adicional, de 1.141.562, depende de órdenes de compra de almacenamiento administrado y después también se adquiere por etapas.
El número máximo equivalía al 6,8% de las acciones Clase A en circulación al cierre. No era dilución consumada: todos los warrants seguían sin adquirir. Si una orden termina, no se adquieren más derechos, aunque la parte ya adquirida puede conservarse. Además, el ejercicio puede hacerse con efectivo o sin él; Backblaze advierte que podría no recibir dinero si se usa la modalidad neta.
La conversión es el verdadero resultado
Backblaze elevó su guía de ingresos de 2026 a US$172–174 millones y señaló una orientación de crecimiento de B2 superior al 40% para 2027. El contrato aporta visibilidad, pero los documentos no asignan su RPO por trimestre ni prometen un margen específico.
El valor estratégico reside en incrustar el almacenamiento de Backblaze dentro de la oferta de un proveedor de nube de IA. Si funciona, la relación puede expandirse con los datos y las cargas de trabajo. Si el despliegue se retrasa, los equipos y los alquileres pueden preceder al ingreso. Si el cliente se vuelve dominante, la visibilidad mejora al mismo tiempo que aumenta su poder de negociación.
Por eso hacen falta cuatro cuentas. La primera pregunta qué se ha estimado contratar. La segunda cuánto queda en RPO después del incentivo accionario. La tercera cuánto servicio está realmente disponible y reconocido. La cuarta cuánto efectivo, deuda de arrendamiento y propiedad accionarial exige la entrega. El acuerdo es importante antes de que converjan; no está terminado hasta que lo hagan.
Fuentes
Informe para miembros
Contexto ampliado del perfil
Inicia sesión con el nivel de membresía adecuado para desbloquear el informe completo y las notas de las fuentes.
Solo para Strategic Circle
Strategic Circle
Abierto a todos los lectores. Desbloquea informes de perfil después de unirte e iniciar sesión.
Únete a Strategic CircleSolo para Leadership Alliance
Leadership Alliance
Para propietarios y directivos cualificados de activos de propiedad intelectual; inicia sesión para desbloquear los informes de la alianza.
Unirse a Leadership Alliance

