- El gasto mundial en centros de datos alcanzó los 57 mil millones de dólares en 2024.
- Nuevas herramientas como la óptica de 800G y el control de tráfico mediante IA buscan reducir la latencia.
Lo sucedido:El crecimiento descentralizado genera nuevos desafíos
La inversión mundial en centros de datos alcanzó los 57 mil millones de dólares el año pasado. La IA, la nube y los servicios de edge están llevando la capacidad a nuevos límites. Ciaran Delaney, director de operaciones de EXA Infrastructure, afirmó que el antiguo modelo de centros centrales está desapareciendo. Los operadores ahora despliegan sitios en ubicaciones más regionales. Esto añade presión para conectarlos con velocidad y resiliencia.
La latencia es una barrera clave. Los datos que viajan entre sitios de edge y core enfrentan rutas más largas y congestión. La disponibilidad de energía también determina dónde se construyen los centros, lo que aumenta los riesgos de que las redes eléctricas se vean sobrecargadas bajo futuras cargas. Normas como el RGPD europeo añaden más limitaciones, con estrictos requisitos de localización de datos.
Los operadores están respondiendo con construcciones de fibra densa, redes de fibra óptica gestionadas y modelos de redundancia como la "quadversity", que divide el tráfico en cuatro rutas. Los sistemas abiertos basados en software promovidos por el Telecom Infra Project ayudan a evitar la dependencia de un solo proveedor.
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Por qué es importante
Conectar los centros de datos es ahora tan vital como expandirlos. Sin interconexiones robustas, los usuarios pierden los beneficios del procesamiento descentralizado. Los próximos pasos incluyen equipos ópticos de 800G, que duplican el rendimiento, y fibra de núcleo hueco, que puede reducir la latencia en un 40%. La fibra multinúcleo añade ancho de banda ahorrando espacio.
La integración de edge y core sigue siendo clave. Los sitios de edge atienden necesidades de baja latencia, mientras que los centros core procesan tareas pesadas de datos. Alinearlos aumenta la eficiencia. La IA también desempeñará un doble papel: impulsa la demanda pero ayuda a los operadores a gestionar las redes en tiempo real, equilibrar cargas y detectar fallos tempranamente. A medida que crece el tráfico, las interconexiones escalables y resilientes determinarán qué tan bien la economía digital mantiene el ritmo.

