Resumen

  • La propuesta de los administradores se presentó el 9 de septiembre; la venta de determinados activos y operaciones a Voneus se cerró el 27 de agosto.
  • El grupo de prestamistas preferentes espera recuperar unos 4 millones de libras de este patrimonio frente a 81,2 millones de deuda. La estimación no corresponde solo a HSBC ni incluye posibles recuperaciones externas.

Para un cliente de Airband, lo esencial es que la conexión siga funcionando. Para quienes financiaron esa red, el mismo desenlace tiene un significado muy distinto.

La propuesta de los administradores, fechada el 2 de septiembre y presentada en Companies House el día 9, permite medir esa distancia. Voneus pagó 4,6 millones de libras al completar la adquisición de ciertas actividades y activos el 27 de agosto. No compró las acciones de la sociedad insolvente. Los administradores sostienen que obtuvieron un resultado mejor para el conjunto de los acreedores que el que habría producido una liquidación, no que hayan devuelto la solvencia a la antigua compañía.

La falta de tiempo también fija las condiciones

El problema no surgió de repente al llegar la venta. Según el informe, Airband inició en 2024 una reestructuración para dar prioridad a la comercialización de la red ya construida. Mejoraron las altas de clientes y se redujeron las pérdidas, pero el negocio seguía por debajo del presupuesto y consumía efectivo.

En junio de 2026, la empresa comunicó a los prestamistas que su patrocinador financiero ya no podía mantener la financiación. Los bancos aportaron fondos para un proceso de venta acelerado. Ese dinero permitía buscar una salida mientras la operación continuaba.

Al vencer el plazo de ofertas vinculantes, solo una podía ejecutarse dentro del tiempo disponible: la de Voneus. No es lo mismo que afirmar que nadie más mostró interés. El criterio decisivo era poder cerrar antes de que hiciera falta otra aportación para sostener el negocio. Los administradores señalan que no había nuevos fondos para una reestructuración.

Este contexto impide tratar el precio como una tasación neutral del valor duradero de la red. La liquidez disponible también condiciona qué compradores y qué estructuras resultan viables.

La cifra de HSBC representa a un sindicato

El cuadro de acreedores consigna 81.188.855 libras bajo HSBC Corporate Trustee Company (UK) Limited y una distribución prevista de unos 4 millones. Esa entidad actúa como agente de garantías de HSBC Bank, Lloyds Bank, Norddeutsche Landesbank Girozentrale y Banco de Sabadell. La exposición no es exclusivamente de HSBC.

Por separado aparecen 228.845.581 libras de financiación subordinada, canalizada mediante Cotton Bidco y con GLAS como agente de garantías. No se espera distribución con cargo a esa garantía. Disponer de garantías no elimina la diferencia entre cobrar antes y quedar detrás de otros acreedores.

Además, las previsiones solo abarcan la realización de activos de esta sociedad. El propio informe excluye otras recuperaciones que puedan obtenerse fuera del procedimiento. No permiten calcular la pérdida definitiva de todo un grupo bancario ni dar por agotadas garantías de otras entidades.

Para unos 2,33 millones de libras de créditos sin garantía, la indicación es aproximadamente un penique por libra. El fondo estimado de 27.000 libras para esa clase también soportará sus gastos de distribución. Se trata de una previsión revisable, no de dinero ya pagado ni de una recuperación mínima asegurada.

Una transmisión operativa, no una restitución del capital

Los 135 empleados pasaron a Voneus al cierre, según los administradores. La información de Airband para sus clientes explica que la marca y la cartera se han transferido y que la red sigue operativa. Es una declaración del proveedor sobre continuidad, no una comprobación independiente de todas las líneas.

El contrato asigna 4,094 millones de libras del precio a las redes existentes y 92.000 libras a contratos con clientes. Esos repartos no son tasaciones independientes ni ofrecen un precio de mercado por abonado.

Los accionistas de Voneus acordaron además una aportación separada de 550.000 libras para costes de la sociedad, pagadera tras la facturación. El informe espera cobrarla; no la registra como ingreso recibido. Tampoco forma parte de los 4,6 millones abonados por los activos.

La nueva información pone así un límite al lenguaje del rescate. El negocio puede seguir prestando un servicio útil sin devolver a sus antiguos financiadores el capital comprometido.

Fuentes